Pasaje
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus veredas.” — Proverbios 3:5-6
Reflexión
Hay decisiones que se sienten enormes justo cuando todavía no tienes suficiente información para tomarlas con seguridad: qué estudiar, a quién escuchar, si quedarte o irte, qué hacer con esta etapa de tu vida que se siente como si definiera todas las demás. Y debajo de esa decisión hay un miedo más profundo: ¿qué pasa si elijo mal y ya no hay forma de arreglarlo después?
Proverbios no promete que vas a tener toda la información antes de decidir. Promete algo distinto: “fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia” (Proverbios 3:5). Eso no es una excusa para no pensar la decisión con cuidado. Es un permiso para no exigirte tener certeza absoluta antes de moverte, porque la certeza absoluta nunca fue el requisito.
El salmista describe algo todavía más concreto sobre cómo actúa Dios en este proceso: “te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar” (Salmo 32:8). No dice que Dios te muestra el mapa completo de una vez. Dice que te enseña el camino a medida que caminas, paso por paso, no todo el trayecto por adelantado. Eso significa que no tener claridad sobre los próximos diez años no es una señal de que algo está mal contigo. Es, sencillamente, cómo Dios suele guiar.
Elegir con lo que sí sabes ahora, reconociendo a Dios en el proceso en vez de esperar tener toda la respuesta antes de moverte, es exactamente lo que este pasaje describe como confianza. No tienes que ver el camino completo para dar el siguiente paso.
Oración
Señor, no sé todavía cómo se ve el camino completo de mi vida, y eso me da miedo. Ayúdame a confiar en ti con lo que sí puedo decidir hoy, sin exigirme certeza total antes de moverme. Enséñame el camino paso a paso, como prometiste, y allana tú lo que yo no puedo planear. Amén.