Pasaje

“¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” — Ester 4:14

Reflexión

Mardoqueo le dice esto a Ester en el peor momento posible: hay un plan para destruir a su pueblo, y ella, por su posición única, tal vez sea la única que puede hacer algo al respecto. No le dice que cualquiera podría hacer lo que ella iba a hacer. Le dice lo contrario: que su posición específica, en ese momento específico, la hacía la persona indicada.

Hay una pregunta que suele aparecer disfrazada de otras: ¿importa lo que hago, en este lugar, en este momento? Si dejaras este trabajo, este grupo, esta conversación pendiente, ¿algo cambiaría de verdad? La pregunta de Mardoqueo sugiere que sí, aunque el lugar donde estás hoy no se parezca en nada al palacio de una reina.

Vale la pena notar que Ester no llegó a esa posición por un camino que ella misma hubiera elegido. Fue llevada al palacio en circunstancias que no controló. Y sin embargo, fue exactamente ese camino no elegido el que la puso en el único lugar desde donde podía actuar. Tu lugar de hoy, elegido o no, también puede ser ese lugar.

Oración

Señor, a veces dudo de que mi lugar actual importe de verdad. Ayúdame a ver, como Ester tuvo que ver, que quizás llegué exactamente aquí para este momento. Dame el valor de actuar donde estoy, en vez de esperar un escenario más grande para sentirme útil. Amén.